Pero no os olvidéis, entre tanto polvo, de leerme. No vaya a ser que de mucho jincar nos olvidemos de lo que pasa en el Espacio Exterior. Podéis hacer una lectura pre coito, para calentar motores, o posterior, para descansar después de tanta excitación. Hay también quien me ha dicho que me lee durante. Eso ya va en gustos. “Berdt, te he leído mientras foll*** con mi novio. Ha sido genial. Tener un orgasmo y reírse al mismo tiempo es como un bocata de nocilla con lentejas. Sublime.”
Con un poco de suerte, dentro de aproximadamente 15 años tendré una camada de adolescentes con unos padres cansinos diciéndoles que lean esto que tenéis ante vosotros (si es que el sistema educativo, al ritmo que vamos, estima oportuno que ya sepan leer a esa edad). Seguramente, y vista la velocidad con la que avanzan las tecnologías, podrán leer estas humildes líneas en los envases de yogur o en la tapa del váter.
Felices bestas a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario