Sábado 10 de julio de 2011. Tras suspenderse por lluvia el día antes el concierto del Castro, estaba previsto que Die Fritzels tocaran en el Galiñeirock, en el monte Galiñeiro. Llegamos allí sobre las siete de la tarde para las pruebas de sonido. Tuvimos que caminar atravesando el monte por el barro cargados con los instrumentos porque los coches no podían llegar a la zona de conciertos. Nos encontramos con una carpa montada en medio de un barrizal. Una mezcla entre Woodstock y Skatopia, con un toque agro de lo más chic. Chimpines, tractores, perros y caballos ambientaban el lugar. Tras probar individualmente cada uno de los miembros del grupo, tocamos una canción para ver qué tal sonaba todo junto. Perfecto. Fue la única canción de los Fritzels que los asistentes al Galiñeiro pudieron escuchar.
Estaba previsto que tocáramos en segundo puesto. Luego nos pasaron al tercer puesto y, por motivos que no quedaron del todo claro, nos volvieron a mover de puesto, pasándonos al quinto. Primeros síntomas de indignación en la familia Fritzel.
Fuimos invitados a una cena copiosa, a base de churrasco abundante y nos dieron de beber gratis, por lo que la espera se fue llevando. Tras ver a cuatro grupos y estar ya un poco hasta la polla, además de muy borrachos, nos disponíamos a subir al escenario a tocar. En ese momento, vemos como otro de los grupos también se dispone a subir. En la organización nos dicen que ha habido una ligera confusión, que aun tiene que tocar otro grupo antes. A la mierda. Ash se sube al escenario sin mediar palabra, va a la zona donde están guardados los instrumentos, y al cabo de unos instantes vemos venir por el aire y aterrizar en el polvo su guitarra. Magnífico. Misma maniobra con su amplificador, con el que posteriormente se lió a patadas.
Así pues, rodeados de gente perpleja, nos dispusimos a irnos. Subí al escenario a por mi bajo mientras alguien de la organización me preguntaba si no íbamos a tocar. Intentaron que reflexionáramos. Pero es que nos dio la total sensación de que se estaban cachondeando de nosotros. Y aun encima nos lo vendían como un favor. “Os metimos fuera de cartel.” “Lo importante es tocar para darse a conocer.” Yo haciéndoles ver de forma lo más educada posible, que si ya tenían grupos suficientes para llenar horas de música, para qué cojones nos meten con el cartel ya cerrado. Tanto nos hincharon las pelotas, que no me quedó más remedio que soltarles: “No es por ir de sobrados, pero el mes que viene tocamos con Europe, ya nos daremos a conocer ahí, si eso.” Una sobrada como un piano, porque, si bien es cierto que tocamos con Europe, no somos nadie para andarnos con chulerías. Pero tampoco tenemos que aguantar que nos tomen por el pito del sereno. Así que a tomar por el culo el Galiñeirock, a tomar por el culo el barro y a tomar por culo los mullets y las camisetas de SA.
Me dice uno “¿Pero es tonto? ¿Cómo tira su guitarra?” Tienes razón, debería haber tirado la tuya, que te pasaste dos horas tocando sabiendo que aun quedaban grupos por detrás por tocar.
Así que cogimos nuestros bártulos y nos fuimos por el mismo camino de barro por el que habíamos venido. Aun nos separaba del coche un buen trecho atravesando el bosque en la oscuridad. Hartos de cargar, decidimos rematar el amplificador de Ash. ¡Qué a gusto nos quedamos Alex y yo dándole patadas y lanzándolo al aire! ¡Qué placer para nuestros oídos el ruido de las piezas estrellándose contra la roca! Por el monte dejamos esparcidos sus restos, en honor al rock and roll.
Y eso fue la Frizel night. Llegamos, comimos y bebimos gratis, tocamos una canción y nos largamos. Para que luego se quejen los asistentes al Boom Boom Room porque diéramos un concierto de quince minutos. ¿Qué será lo próximo que el espíritu de Josef Fritzl nos hará hacer?
Estaba previsto que tocáramos en segundo puesto. Luego nos pasaron al tercer puesto y, por motivos que no quedaron del todo claro, nos volvieron a mover de puesto, pasándonos al quinto. Primeros síntomas de indignación en la familia Fritzel.
Fuimos invitados a una cena copiosa, a base de churrasco abundante y nos dieron de beber gratis, por lo que la espera se fue llevando. Tras ver a cuatro grupos y estar ya un poco hasta la polla, además de muy borrachos, nos disponíamos a subir al escenario a tocar. En ese momento, vemos como otro de los grupos también se dispone a subir. En la organización nos dicen que ha habido una ligera confusión, que aun tiene que tocar otro grupo antes. A la mierda. Ash se sube al escenario sin mediar palabra, va a la zona donde están guardados los instrumentos, y al cabo de unos instantes vemos venir por el aire y aterrizar en el polvo su guitarra. Magnífico. Misma maniobra con su amplificador, con el que posteriormente se lió a patadas.
Así pues, rodeados de gente perpleja, nos dispusimos a irnos. Subí al escenario a por mi bajo mientras alguien de la organización me preguntaba si no íbamos a tocar. Intentaron que reflexionáramos. Pero es que nos dio la total sensación de que se estaban cachondeando de nosotros. Y aun encima nos lo vendían como un favor. “Os metimos fuera de cartel.” “Lo importante es tocar para darse a conocer.” Yo haciéndoles ver de forma lo más educada posible, que si ya tenían grupos suficientes para llenar horas de música, para qué cojones nos meten con el cartel ya cerrado. Tanto nos hincharon las pelotas, que no me quedó más remedio que soltarles: “No es por ir de sobrados, pero el mes que viene tocamos con Europe, ya nos daremos a conocer ahí, si eso.” Una sobrada como un piano, porque, si bien es cierto que tocamos con Europe, no somos nadie para andarnos con chulerías. Pero tampoco tenemos que aguantar que nos tomen por el pito del sereno. Así que a tomar por el culo el Galiñeirock, a tomar por el culo el barro y a tomar por culo los mullets y las camisetas de SA.
Me dice uno “¿Pero es tonto? ¿Cómo tira su guitarra?” Tienes razón, debería haber tirado la tuya, que te pasaste dos horas tocando sabiendo que aun quedaban grupos por detrás por tocar.
Así que cogimos nuestros bártulos y nos fuimos por el mismo camino de barro por el que habíamos venido. Aun nos separaba del coche un buen trecho atravesando el bosque en la oscuridad. Hartos de cargar, decidimos rematar el amplificador de Ash. ¡Qué a gusto nos quedamos Alex y yo dándole patadas y lanzándolo al aire! ¡Qué placer para nuestros oídos el ruido de las piezas estrellándose contra la roca! Por el monte dejamos esparcidos sus restos, en honor al rock and roll.
Y eso fue la Frizel night. Llegamos, comimos y bebimos gratis, tocamos una canción y nos largamos. Para que luego se quejen los asistentes al Boom Boom Room porque diéramos un concierto de quince minutos. ¿Qué será lo próximo que el espíritu de Josef Fritzl nos hará hacer?
4 comentarios:
jajajajaj joder, me estoy arrepintiendo (aun más) de no haber podido ir... mal dicción! Ole vuestras bolsas escrotales, esa es la actitud!
he de expresar mi más rotunda y contundente náusea por lo acontecido hoy. Resúltase que llevo esperando una hora por don P. Pernas xD en mi casa, porque quedó que cenaba y pasaba a recogerme para ir al concierto, y me dijo "bueno los conciertos siempre empiezan tarde te paso a recoger a las 10 y pico pasadas rollo tranki" y yo ok ok sin fallo. Encontrándome yo en que eran casi las 11.30, lo llamé para saber de su existencia y díjome el tío cabrón que se había despistado de la hora, textualmente que no habia visto la hora y que TODAVIA ACABABA DE SENTARSE A CENAR y estaba esperando que le sirvieran. Acto seguido telefoneo a mario que le dije si se venía y estaba allí y me confirmó que ya estábais terminando. En diciendo: Puta mierda, porque yo sí quería ir. Llamé a barbón (en stgo camino ferrol) hablé con lan (curraba de noche) hablé hasta con el rubén, y al final quedé con pablo... pa na' ¬¬
Siento mi ausencia más de lo que la podáis sentir vosotros, y si alguien llevó el flan, más entodavía. Pagaré esta deuda, lo juro.
Spam sin miramientos!
http://www.uplolit.com/media/201129/76a5cb53d179c8d34e03c7f2ee765949.JPG
oh my blog!
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