En la sección de Fe de errores en la edición digital de El País aparecía la siguiente corrección:
¿Descuido sin maldad o un cachondo mental de redactor? Sea como fuere, hay que ver cómo puede cambiar el sentido de la frase el orden de dos letras. Porque, para aquellos que dicen que el orden de los factores no altera el producto, les diré que no es lo mismo “Veo todo lo que como” que “Como todo lo que veo”, o “Me gusta lo que tengo” que “Tengo lo que me gusta.”
En fin, buenos días y recordad, cada cosa en su tiempo, y los nabos en adviento, que no viene al caso pero me apetecía decirlo.
En fin, buenos días y recordad, cada cosa en su tiempo, y los nabos en adviento, que no viene al caso pero me apetecía decirlo.
PD: Nieva en Santiago. Veremos qué pasa de aquí al Domingo, porque igual tengo que matar a alguien...

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