10/6/10

He pasado más horas en el aeropuerto que un día normal en la facultad

¿Qué son seis horas en el aeropuerto comparado con el cariño de una madre o con la inmensidad del océano? ¿Qué importa que tras la cuarta última llamada a los pasajeros con destino a Reus la gente se empezara a suicidar en masa? ¿Qué más da que a la voz de la megafonía le diera la risa a partir de la quinta última llamada? ¿A quién le preocupa que a partir de la sexta última llamada empezaran a avisar para la penúltima?

Y a todo a causa de un “pequeño problema técnico”. “¿Pero el vuelo saldrá?” “Bueno, es difícil decirlo a ciencia cierta.” Bien, me quedo mucho más tranquilo.

Pero gracias a Dios que Ryanair, en su infinita benevolencia, nos obsequió a todos los damnificados con un bono por cinco euros en todas las cafeterías del aeropuerto. ¡Cómo se estiran! ¡He perdido seis horas de mi vida pero tengo un bocata gratis!

Así que nos fueron dando largas y más largas… Que a mi lo que me jodía no eral el retraso, era haber madrugado para nada. Pero no fue tiempo perdido del todo. Fue maravilloso analizar la conducta humana en estas circunstancias. Como aquel que se quejaba porque uno unos se habían colado. “Si se han colado es porque quieren un sitio concreto”. Claro que sí hombre. Esos señores conocen los puntos estratégicos dónde situarse en un avión que te garantiza un 100% de supervivencia en caso de accidente. Ahí es dónde se pusieron Jack y Locke al salir de Australia.

Parece ser que el retraso fue debido a un problema de luces, según escuché. Un problema de luces de alguno de los responsables de Ryanair, supongo. Porque ya me dirás, en seis horas te cambio yo todas las bombillas de mi comunidad. He visto a Han Solo reparar el Halcón Milenario con mayor celeridad, y eso que su ayudante era un perro gigante. Menos mal que el transporte de las fuerzas de la Rebelión no dependía de Ryanair, porque a Darth Vader le iba a dar un ataque de risa cuando Luke y compañía no pudieran escapar “por problemas técnicos” y eso, con el asma que tiene el pobre Sith, no iba a ser bueno.

En el momento en que escribía esto, una azafata interrumpe el hilo de mi divagación para ofrecerme tabaco. Alzo la vista y veo la sonriente cara de la azafata con las cajetillas en la mano al lado de un símbolo de prohibido fumar. ¿Para qué cojones los ofrece? ¿Para torturar a los fumadores con mono? Instantes antes habían anunciado por megafonía la larga lista de platos y productos alimenticios que ofrece la compañía. Estaría simpático que no se pudiera comer. “Tenemos pizzas, bocadillos, hamburguesas… Pero lo que es comer, no se puede, joderos.”

En fin, me despido ya, no sin plantear una cuestión que me tortura cada vez que vuelo. Y es que, en las pistas de aterrizaje y despegue… ¿Por qué hay pasos de cebra? “El comandante quiere comunicar a los pasajeros que el frenazo brusco que acaban de sentir es a causa de que un grupo de escolares estaba cruzando la pista. En cuánto acaben de cruzar procederemos a despegar.” Misterioso e incomprensible.

Señores y señoras, buenas tardes desde Barcelona.

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajajaja
así que retraso, q putada, a ver si no m pasa lo mismo a mi. me encantó lo de los pasos de peatones
aunqe, si ryanair lo anuncian asi, es que algo malo hay
http://irlanda.pordescubrir.com/wp-content/uploads/2009/10/ryanair.jpg
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